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Mostrando las entradas de 2017

Oración.

Habítame, penétrame. Sea tu sangre una con mi sangre. Tu boca entre mi boca. Tu corazón agrande el mío hasta estallar… Desgárrame. Caigas entera en mis entrañas. Anden tus manos en mis manos. Tus pies caminen en mis pies, tus pies. Árdeme, árdeme. Cólmeme tu dulzura . Báñeme tu saliva el paladar. Estés en mí como está la madera en el palito. Que ya no puedo así, con esta sed Quemándome. Con esta sed quemándome. La soledad, sus cuervos, sus perros, sus pedazos. Juan Gelman

El sexo como el cine.

Sabemos que hacer una película de la nada no es fácil. Se requiere con conocimiento del proceso de producción, el cast, la difusión, inversión y mucho conocimiento. El sexo se ha convertido en un tema de producción más que de reproducción, por lo que podemos asemejarlo a la elaboración de una película y no necesariamente XXX. Para una película se debe tener claro en concepto, hacer un storyboard, conseguir el elenco, definir los roles y hacer acuerdos para que el rodaje sea conveniente para todos. Mientras que en el sexo puede que busques una noche de ligue o que decidas sorprender a tu pareja. Para ello tienes que hacer una planeación de los acontecimientos, si tienes a alguien no hay problema con la selección pero si no, deberás enfrentarte a un proceso de selección de pareja; el rol que juguemos dentro de la relación es importante para que se mantenga la atracción entre los dos y también para que aumente la excitación.  Está claro que los beneficios del

Destello lunar

Venturosa noche de demencia angelical Fuegos artificiales reventando En las membranas del corazón Dulce niña tatuada de fuego, Estatua viviente de lujuria mágica. ¡Ah! Amor. Somos hijos del cielo y del infierno ¿No sientes la bendición de Luzbel? ¿No sientes toda una fauna crepuscular Intentando escapar de tus venas? ¿No sientes los tentáculos de la pasión Ahogándose como un cerdo moribundo? ¡Oh! Extraño tiempo de constelaciones moradas Brotando de mi sexo como un big bang. ¿Sabes que mañana seremos Las cenizas de este instante?   Francisco Jaymes .

Adoración

Tus manos presurosas se afanaron y luego, Como un montón de sombra, cayó el traje a tus pies, Y confiadamente, con divino sosiego, Surgió ante mí tu virgen y suave desnudez. Tu cuerpo fino, elástico, su esbelta gracia erguía. Eras en la penumbra como una claridad. En un cálido velo, que toda te envolvía, La inefable dulzura de tu serenidad. Con el alma en los ojos te contemplé extasiado. Fui a pronunciar tu nombre y me quedé sin voz… Y por mi ser entero pasó un temblor sagrado, Como si en ti, desnuda, se me mostrara Dios. Manuel Magallanes Moure .

¿Para quién es el porno?

La pornografía es una industria al alcance de todos, desde publicaciones que encontramos diariamente en los periódicos en el metro, puestos de revistas, puestos exclusivos de películas sobre Av. Insurgentes y, debo admitir que nunca conocí más categorías de películas pornográficas hasta que trabajé en un cibercafé, donde, además de ver el contenido buscado en las pantallas de aquellos que solicitaban alguna asesoría con la computadora o quienes gustaban de pasarse de listos con los chicos y chicas jóvenes que laboraban en el lugar –de ahí el chiste local de que en el cibercafé ofrecíamos el servicio de la mano amiga-, también hubo ocasiones en que debía entregar impresiones de fotografías de mujeres con un cuerpo alterado de manera grotesca, en una posición completamente abierta y poco natural, desnudas y exponiendo su sexo para la satisfacción del espectador. Incluso como broma hicimos una señalización usando estas imágenes para que los clientes se guiaran en el establecimiento, he

Flores para Zianya

Aún te recuerdo así Te recuerdo desnuda en aquel cuarto Las mariposas de trapo revoloteando Y tú, inmaculadamente bella Zianya, mi mejor embrujada Rodeada de fantasmas sin encanto Y entonces el amor era como un niño Que todavía no nacía muerto Y entonces tu nombre era mi única oración Te recuerdo desnuda, Zianya Dándome una mamada Entre el silencio y la lujuria A punto de estallar Y nada se comparaba A ese lento veneno de orgasmos y versos Diluyéndose En la más dulce gota de nuestro placer Poderosas flores en tu vientre infecundo Y en la ventana las luces El cadáver de la ciudad en estado de gracia Te recuerdo con tus ojos tatuados de jeroglíficos Que nunca me interesó resolver Tomados de la mano perdidos en el sueño Como caimanes en agonía sobre la nieve Y esta noche tendrás tu poema Por qué de alguna manera sé que Mis palabras te alcanzan. Las mejores horas son aquellas perdidas Las horas sin retorno, Zianya Porque el único p

Tequila y sanitarios

Era el 15 de septiembre, en la universidad se acostumbra a organizar fiestas cada que se nos permite tener días libres. En esta ocasión la fiesta se organizó en casa de Gabriel, joven excéntrico y popular, aunque no sienta simpatía por muchos a su alrededor. Hizo un gran esfuerzo en la ambientación, colgó cortinas de tulle para dividir las habitaciones y la música variaba según el área, series de luces adornaban con diferentes colores y dejaban un ambiente a medio iluminar, que con el alcohol y la efervescencia de las hormonas despertaban el instinto juvenil de la cacería nocturna. Todos vestíamos nuestras prendas más llamativas, con la expectativa de llamar la atención, nos vendíamos al más ardiente postor. Me trasladé a la habitación más amplia, cuando corrí el velo de tulle negro, me encontré de frente con un muchacho que en la facultad siempre me veía con desdén, sin embargo, en ese instante se mostró muy sorprendido, cosa que me dió satisfacción. Hice un ademán para saluda

Alicia en el país de las porquerías.

Alicia La dulce niña En la penumbra de su cuarto Se contempla al espejo desnuda Mientras disgrega su deseo En la metamorfosis de la masturbación.

Dice él.

Le pedí una mirada, y al mirarme Brillaba en sus pupilas la piedad, Y sus ojos parece que decían: ¡No puedo darte más!

Ella dice.

Sus ojos suplicantes me pidieron Una tierna mirada, y por piedad Mis ojos se posaron en los suyos… Pero él dijo: ¡más!

Deseo tras la puerta.

En algún momento lo había escuchado, definitivamente esa era, pero en su memoria no había rostro para esa voz. Había escuchado las palabras más hermosas impregnadas en ese sonido. La marca de un desconocido grabada en sus recuerdos. Con cada frase la hacía sentir un calor viril que la seducía, imaginaba cómo la tomaba por la cintura, y la atraía hacia sí. Miró a todos lados, acalorada buscó un asiento cerca de donde provenía el sonido. La imagen volvía a su cabeza, lo vio acercándose y llevarla a un sitio privado él había empezado a acariciar sus glúteos, su mano entera se posó amoldándose a la curvatura y presionó, soltó un ligero suspiro de satisfacción más no se dejó llevar por la excitación. Sonrió y sin ningún aviso metió su mano entre sus glúteos y masajeó suavemente, dando ligeros pellizcos entre sus piernas, le agradaba el sonido de la respiración de la chica agitándose, paró por un momento y le dio una ligera nalgada.  Mientras ella disuadía la confusión y aceptaba s

Sobre un sillón de piel.

Me sorprendes con la mirada puesta sobre un brazo derecho. Tiene el reloj en él y no en el izquierdo como es la costumbre; me conoces y entiendes lo que eso significa: una puerta abierta a lo diferente. Es el único cliente que se hace atender en la barra. El cabello lacio, caído al frente, parece un telón que le aísla de los demás; con un codo apoyado en la barra, desgarbado y empinado sobre un tarro de cerveza, parece como si temiera una llamada de atención. "Sólo en un bar como éste, donde lo que importa es el consumo, podrían dejarlo pasar, pienso, mientras repaso los trazos de su cuerpo menudo, desvanecido entre los pliegues de la camisola negra -dos tallas más grande, seguramente-, y ajustado, hacia las piernas, por un pantalón de mezclilla y unas botas como las que usan los militares, quizás para sentirse más hombre. Los labios rojos , sin duda, producto de una esmerada alimentación todavía materna; la piel ligeramente sonrojada por el tránsito de dos cervezas que reco

Las vergonzosas frases del no-virgen.

La sexualidad es, actualmente, un tema común a tratar y desde edades muy tempranas se le enseña a los jóvenes este proceso natural y gradualmente, con las nuevas generaciones se va perdiendo el rechazo a la presencia del  acto sexual  en las conversaciones cotidianas. Por ello, en esta ocasión me atrevo a comentarles un lado  humorístico  de ésta actividad que, después de cierta edad, se vuelve cotidiano. A pesar de que puede haber miles de situaciones divertidas al activar nuestra vida  sexual  hay que resaltar que lo que decimos durante el acto es algo que va a marcarlo todo de ese momento en adelante. Estas son algunas de las  frases  -preguntas-  reconocibles   para un no-virgen : ¿Está bien así?  ¡Diablos! No sé si se está dando una demostración y si le digo que si, hará algo mejor o de verdad no sabe lo que hace. En la actualidad lo que más nos venden es la idea de dar  placer  a la pareja, ser considerados. Además de que siendo un inexperto en el area sexual siempre va

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